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De "Y QUÉ IMPOSIBLE NO LLAMARTE INGLE"

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 Y QUÉ IMPOSIBLE NO LLAMARTE INGLE Alberto López Serrano IV Una gota de agua (me pareció) se convertía en océano, me desdibujaban las olas la voz, mi piedra trastocada en monte firme, un trazo rústico develando el sendero de fluidos y la médula toda concentrada en mis labios y mi piel toda traslucida en lengua que olvida el alfabeto, el arpa (¡y qué importaban alfabeto y arpa!), y el polvo de mis átomos resurgido en pálpitos de aliento, y van rajando tus labios los míos, y el cuello abandonado a tu saliva, y el pecho humedecido en tus mordiscos, y el muslo abandonando los escudos y aquello que lubrica entre los muslos esperando, y lengua desgarrándome el abdomen y mi ombligo que en poco ignora lo que sigue… XVII Y yo tan seriecito, y yo tan tiernamente pintiparado y queriendo devolverte el sismo, o una réplica quizás, o alguna respuesta que vibre en tu costado, y yo tan decente y contenido. Ay, ¿qué respuesta? Y yo tan prudente y tú que me aluc...

OTROS SONETOS...

SONETOS DE ALBERTO LÓPEZ SERRANO SONETO DEL TÓPENSE, QUE TIENEN ROPA a mis amigas Sandra y Wanda Estando yo tranquilo en una esquina, bailando con mis pies ritmo ranchero, de pronto ella y su mano bailarina que me lleva forzado adonde ir quiero. Y ya en la pista todos van dejando vergüenzas y rubores contenidos, y poco a poco el cuerpo va soltando los pasos piqueteros y atrevidos. Más prendidas la pista y las canciones, no es posible que el cuerpo no se encienda. Y ya sudando y lleno de emociones, me animé al baile y me solté la rienda cumpliendo el “Tópense, que tienen ropa.” ¡Pero al final nos estorbó la ropa!     SONETO PETICIONARIO PARA LAS MUSAS HELICONÍADASQUE YA ESCRIBÍ POR SI ALGUNA VEZ SE ME OCURREPARTICIPAR EN LOS JUEGOS FLORALES Y LLEGAR A CONSEGUIR, CON EL TIEMPO, UN DIPLOMA DE GRAN MAESTRE DE LA POESÍA NACIONAL Santas Heliconíadas, castas hijas de Zeus que con danzas y cantos en coros se entretienen celebrando a los d...

LA NAVE QUE FALTA

De "LA NAVE QUE FALTA" Primera Edición: Alkimia Libros, 2007 Alberto López Serrano 1. EL VELERO Nunca tuve un velero de juguete y yo nunca insistí por conseguirlo. Jugaba a carros, pero más a mirlo, a ser guayaba, a ser veloz cohete. Pero pasó que, cerca de los siete, se me llenó la tierra, sin sentirlo, del mar al conocerlo, y al asirlo, ¡la visión de un velero que arremete! Y así como si nada siempre andaba, pues seguí siendo el mirlo, la guayaba, pero un niño distinto en el sendero. Era un velero sobre tierra mudo; andaba hacia los ríos y, desnudo, ellos eran el mar y yo el velero. *** Me gusta contemplar mi piel desnuda bañándose en el río, irresistible, palparla con mi ejército invencible de dedos que me bajan la bermuda. Piel silenciosa y tibia, siempre aguda mientras yo la recorro así flexible, con cosquilleo en celo incontenible bajo el vaivén del agua que me escuda. Yo navego desnudo en este río y me gozo con cada miembro mío p...

CORAZONES (GLOSA)

CORAZONES (glosa) Alberto López Serrano Incluido en el libro "Montaña y otros poemas" (2010) Quiero, más que nada sé que quiero, más allá te quiero y siento, siento que me hace bum bum mi corazón, bum bum. Quiero, tanto quiero y quise tanto y tanto fue que no sé cuánto, siento que me hace bum bum mi corazón, bum bum. Ana Torroja y Miguel Bosé I Sólo a mordiscos arráncame el día y con tu aliento deshoja mis poros. Voy a soltar el calor de mis ojos para en tus labios colgar mis tetillas y te des cuenta que, llamas intensas, hay corazones plagados de estrellas. II Voy a bajar las cortinas al cuerpo e iré tendiéndolas, sueltas, ilícitas, bajo tus piernas. Sabré con saliva alborotarte los poros completos como un reguero de ardientes luciérnagas enamorando las noches más bellas. III Con la ilusión de soltarme las manos, curiosas, dando desorden, viciosas, y desquiciarte, y grabar tus...

DE MIS 100 SONETOS TAMBIÉN...

De "Cien sonetos de Alberto" (2009) Alberto López Serrano CAMINAR EN CÍRCULOS Sólo una cosa miro en los espejos: la interminable ronda de mi historia que tercamente guarda en su memoria el más torpe y cabal de los reflejos. Tu recuerdo que inútil, caprichoso, es el mismo que siempre pasa y pasa, fugaz y eterno en la victoria escasa de mirar para siempre al claro foso. Mi necio afán que ahora está, cobarde, sin poder esperar (¿porque ya es tarde?) ni la vaga señal de tu reflejo. Entonces me entretengo en lo soñado, viendo el reflejo de un imaginado espejo que repite a otro espejo. ALGÚN SONETO Te voy a componer algún soneto que desordene, agite tus sentidos y tus miembros dejar enteleridos, desmantelarte en el primer cuarteto. Pondré un endecasílabo indiscreto que acelere y sonroje tus latidos, una imagen de labios atrevidos, que morbosos te lleven al terceto. Aquí voy a escribir provocaciones y tus miembros arder, atesterados, en el calo...

(DE LOS 100 SONETOS, BONUS)

 Poemas de Alberto López Serrano EN EL RECTÁNGULO DE MI VENTANA                              Números corruptores de menores                                   Roque Dalton ¿Se podría trazar trigonométrica- mente la soledad de mi ventana? Me harán falta quizás, más que aritmética, vectores que me acerquen a tu cara y el ángulo que cumpla el teorema de los dos labios en función cuadrática. ¿Y me hará falta convertir la métrica de mis endecasílabos al álgebra, o sólo es un factor imaginario el que debo integrar a mis razones? Yo ignoro qué determinantes pasos o en cuál eje derivan los cosenos. Sólo sé que, a raíz de los recuerdos, mi ventana es polar todas las no...

DE "CIEN SONETOS DE ALBERTO"

De "Cien sonetos de Alberto" (2009) Alberto López Serrano DISTANCIA El mundo libre no me deja amarte en este mar de cuerpos lujuriosos, y mi rostro con ojos jubilosos sabe mil versos de la piel sacarte. Dos palabras me bastan para darte los placeres y al mundo decorosos ojos mostrar, y hablar tan silenciosos que a ti el estruendo llega a sonrojarte. Sin abrirlas, mis alas te despliego. Sin tocarte, mis labios te acarician. Sin verte, robo de tus ojos fuego. Por estos mares que en pudor se envician, se aleja el cuerpo la distancia leve, y nadie mira que el pulgar se mueve. VEN ¿No es esto lo que anhelas vehemente? ¿No es esto lo que buscas indiscreto? ¿Por qué vacilas hoy de pronto al reto y las alas escondes indolente? ¿Por qué vas fugitivo y no de frente al vuelo que animoso, no en secreto, dedicaste el apuro? ¿Qué respeto y qué encendido fuego por valiente? ¿Adónde la ilusión del ardimiento? Engaño, acaso, y débil elem...